Una investigación publicada en la revista Medical Cannabis and Cannabinoids, fruto de la colaboración entre Leafwell y la Universidad de Duke, revisó los últimos cinco años de estudios sobre el uso de cannabis medicinal en pediatría. Los resultados refuerzan su eficacia y seguridad para tratar condiciones como epilepsia resistente y TEA, destacando los beneficios de productos ricos en CBD y bajos en THC.
Principales resultados del análisis
1. Mejoras significativas en niños con TEA
- Cerca del 50% de los participantes en ensayos clínicos mostraron avances notables en su funcionamiento global.
- Problemas como autolesiones, ataques de ira, ansiedad y trastornos del sueño mejoraron en el 74,5% de los casos.
2. Incremento en la calidad de vida
- En seis meses, el porcentaje de pacientes que calificaron su vida como buena pasó del 31,3% al 66,8% (p-value < 0.001).
3. Efectos secundarios leves
- Entre los efectos más comunes se reportaron somnolencia y cambios en el apetito.
El análisis incluyó 10 estudios seleccionados de un total de 211 publicaciones. Los trabajos revisados abarcan ensayos clínicos controlados y estudios observacionales realizados en diferentes países.
Uso pediátrico del cannabis en Estados Unidos
Actualmente, 38 estados permiten el uso médico del cannabis bajo estrictas regulaciones, incluso para menores. Los pacientes pediátricos deben estar respaldados por un cuidador registrado y, en algunos casos, por dos diagnósticos médicos independientes.
La mayoría de los menores acceden a productos ricos en CBD y con bajos niveles de THC, administrados de forma oral o sublingual. Aunque el uso pediátrico de cannabis sigue generando debate, la aceptación social de su empleo como tratamiento médico continúa en crecimiento.
Eficacia y seguridad respaldadas
El estudio respalda que el cannabis medicinal es una alternativa efectiva frente a tratamientos tradicionales como opioides y sedantes, ofreciendo un menor riesgo de efectos secundarios. Los pacientes con TEA y epilepsia, en particular, mostraron una notable mejora en el manejo de sus síntomas, transformando su calidad de vida.
Un caso destacado dentro de la revisión señaló que el 49% de los niños con TEA tratados con cannabis mostró mejoras significativas según la escala CGI-I (Clinical Global Impression – Improvement Scale), frente al 21% del grupo placebo.
Sin embargo, los investigadores subrayan la necesidad de ampliar los estudios para definir dosis óptimas y perfiles de eficacia adaptados a cada paciente.
Implicaciones de esta investigación
1. Acceso mejorado para menores
- Ayuda a desarrollar tratamientos más seguros y eficaces para niños.
2. Reducción del estigma
- Contribuye a normalizar el uso del cannabis como opción médica válida en pediatría.
3. Apoyo a las familias
- Ofrece información confiable para padres que buscan alternativas a los tratamientos convencionales.
En conclusión, los hallazgos refuerzan el potencial del cannabis medicinal para abordar diversas condiciones pediátricas de manera segura y efectiva. Desde CanMe San Juan se propician investigaciones y estudios vinculados con el uso terapéutico del cannabis en personas y animales.
Fuente: Medical Cannabis and Cannabinoids 2024 https://karger.com/mca


